
¿Has oído hablar de las normativas internacionales como ASTM A380, ASTM A967 y ASME BPE? Estas son las normas clave en la industria para garantizar que los procesos de tratamiento de acero inoxidable se realicen correctamente y con los más altos estándares de calidad.
- ASTM A380: Establece los procedimientos de limpieza y pasivación para acero inoxidable, asegurando que se eliminen impurezas y óxidos antes de aplicar tratamientos protectores.
- ASTM A967: Regula las especificaciones de pasivación para asegurar que el acero inoxidable mantenga su resistencia a la corrosión a lo largo del tiempo.
- ASME BPE: Esta norma es esencial para la industria farmacéutica y alimentaria, garantizando que los equipos y materiales sean aptos para contacto con productos sensibles.
Si alguna empresa no menciona estas normativas, estate atento y pregúntales. Lo más probable es que te aseguren que están cumpliendo con lo necesario para garantizarte la mejor calidad. Sin embargo, para estar completamente seguro de que estás tomando la mejor decisión, es fundamental que el decapado y el pasivado de acero inoxidable se realicen correctamente.
El decapado elimina impurezas y óxidos de la superficie del acero, dejándola perfecta para el siguiente paso: El pasivado. Este tratamiento añade una capa protectora que evita la corrosión, asegurando que el material mantenga su durabilidad y resistencia a lo largo del tiempo.
Así que, antes de tomar una decisión, pregunta siempre por las normativas que siguen. Garantizar que se realicen los procesos correctos de decapado y pasivación es clave para asegurarte de que estás obteniendo la mejor calidad y durabilidad en tus materiales. La calidad no es un lujo, es una necesidad.
Así que, cuando veas ese acabado brillante y perfecto, sabrás que detrás hay procesos como el decapado, pasivado y electropulido, que aseguran el mejor resultado en todos los sentidos.
